publicada el 27 oct 2017
... Rescátame de esta oscuridad ...
Ayúdame ...
No me olvides.
No puedo dejar de escuchar esa voz en mi cabeza, cada noche que pasa ha sido más clara e intensa. Por momentos creo que me estoy volviendo loca, pero no es así, simplemente es mi conciencia.
Ya han pasado tres años. Tres años desde que el destino nos separo... más bien esa demente. No se como he seguido adelante con mi vida, esas voces y esos sueños que me reviven cada día el error que cometí.
Pero no entiendo porque sigo pensando en eso, tal vez él sea feliz con su nueva vida y familia. Lo mejor es seguir adelante con mi vida, ya han pasado 3 años y no he sabido nada de él.
Por más que lo repita, no siento que sea así, pero no saco nada... ¿o si?
En el transcurso del día comencé con más dudas de lo habitual, no podía concentrarme en el trabajo y ya se comenzaba a notar.
- ¿Estás bien, te veo en la luna, ¿puedo ayudarte en algo?
-¿Perdón, qué dijiste?
- uff estamos mal. Dije que si necesitabas ayuda en algo, estas en otra ¿qué pasa?
- no gracias amor, solo pase mala noche...
Pues si, mi vida continuó, estoy saliendo con mi compañero de trabajo, son ya 8 meses, ha sido un buen amigo y pareja, aunque no podría decir que lo amo. Me ha ayudado a olvidar un poco mi pasado y no estar encerrada lamentándose por lo que debí o no debí hacer.
- Deberíamos salir esta noche, ¿Te parece?
- Sí, me encantaría, ¿pero dónde?
- No se, dime tu ¿dónde te gustaría ir?.
No todo podía ser perfecto, por lo general o más bien siempre y cuando digo siempre es siempre, debo crear un panorama para los dos. Quizás por lo mismo últimamente no dejo de pensar en él, el romance, la pasión y cada sorpresa que tenía para mi, jamas rutina... y bueno, su mirada, su sonrisa, sus caricias me hacían sentir especial, amada y única en el mundo, todo lo contrario con Jacke, es un amor y buen compañero, pero no logra superar a mi amado... bueno mejor no nombrarlo.
La rutina continua, ya han pasado dos semanas, pero lo raro es que las voces han desaparecido, hasta casi las olvido. Quizás el estrés de fin de año, más trabajo y ya no veo la hora de que llegue febrero para poder salir de vacaciones y alejarme de aquí.
Como siempre en estas fechas es una locura, por inventario, las compras navideñas, la fiesta de la empresa. Por cierto la fiesta de la empresa es horrible, una paja asistir, pero entre quedarme en la casa mirando noticias e ir, prefiero ir, ya que me distraigo y salgo de la rutina. Lo único diferente de este año será que no estaré sola, por lo menos me divierto con él, me saca sonrisas y baila bien.
Los días pasan y el gran evento se acerca, dicen que será muy importante este año, habrá sorpresas y cambios.
La noche anterior de la fiesta las voces volvieron, me sentí insegura, distinta, no quería salir de mi casa. Las horas pasaban y comencé arreglarme ya que Jacke pasaría a buscarme y no le gusta esperar.
Llegamos a la fiesta y todo partió bien, pero al transcurso de unas horas mi cor
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