Cada verano me voy de viaje al sur con mi familia, pero esa vez decidimos visitar a unos parientes muy lejanos, lo que me pareció raro y un poco tenebroso fue que Vivian en un bosque, pero a pesar de mis miedos decidí acompañarlos. Al llegar me sorprendí bastante ya que su hogar era increíble, era una inmensa mansión que parecía un castillo, pero un poco más pequeño. Mis tíos lejanos eran muy atentos y estaban siempre alegres, eso me fascinaba, aunque vestían trajes antiguos, de tipo medieval.
Lo que más recuerdo es que la primera noche en el castillo mientras estaba camino a mi cuarto siento que alguien me estaba siguiendo, pero por más que miraba hacia atrás no había nadie. Al llegar a mi cuarto me encontré con un joven muy atractivo sentado en mi cama, eso me incomodo un poco ya que no lo conocía, él al verme en la entrada me sonrió y me pidió perdón por entrar sin permiso; su voz era encantadora y por supuesto no me importo que haya entrado sin permiso. El joven me explico que cuando me vio llegar se propuso conocerme ya que él era medio tímido y no tenía muchas amigas. Conversamos por un largo rato hasta que golpearon mi puerta cuando fui abrir vi que era mi padre y le quise presentar a el joven, pero al voltear él ya no estaba, mi padre creyó que tenia fiebre o que el aire del lugar me había afectado así que me aconsejo que durmiera un poco. Al irse mi padre quede con la duda si el joven era real o producto de mi imaginación... así que para aclarar mis dudas preferí dormir.
Al otro día al abrir mis ojos vi al joven sentado al lado de mi cama, me estaba observando como dormía, me dio un poco de miedo, pero su mirada era muy dulce y sentí que me estaba cuidando. Comenzamos a conversar y le pregunte:
-¿Por qué desapareciste anoche? y ¿Cómo te fuiste tan rápido?
-Perdón si escape, pero no te puedo decir el motivo-
-¿Por qué?... no entiendo porque hiciste eso... acaso eres un ladrón- el joven no me miraba en esos momentos, pero parecía que quería decirme el motivo, pero algo se lo impedía.
-Me encantaría poder contestar tus preguntas, pero…-
-pero ¿qué?, acaso alguien no te deja-
Por su reacción me di cuenta que había acertado con la respuesta y a los segundos después me dijo que si quería respuestas las tendría que encontrar yo misma en esta mansión. Al principio me pareció gracioso ya que parecía película de misterio, pero por su cara me di cuenta que hablaba en serio, así que le dije que cambiara esa carita y que no le haría más preguntas. Después de eso desapareció frente a mis ojos, no lo podía creer, me llego a dar un poco de miedo, pero trate de tranquilizarme y recorrer la mansión antigua.
El primer día de investigación no encontré nada, el segundo tampoco, ni el tercero, ni tampoco el cuarto día; me sentía muy decepcionada, sabía que algo estaba haciendo mal, pero no sabía que era. Una noche tuve un sueño muy extraño me veía caminando de noche en la mansión y de repente aparecía una puerta detrás de un retrato; cuando abría la puerta algo me jalaba hacia adentro y cuando paso eso desperté, me sentía confundía, pensaba que el sueño podría ser una señal, así que a la otra noche espere que todos se durmieran y salí en busca de ese cuadro, lo encontré al fondo del pasillo que lleva a mi habitación, mas la puerta no estaba ahí, entre más tocaba la pared me daba cuenta que no había ninguna puerta, cuando me di media vuelta para regresar escuche un ruido y al mirar de nuevo a la muralla me di cuenta que la puerta había aparecido como por arte de magia. Al tocar la manija me acorde de mi sueño, tenía miedo, pero cerré los ojos y la abrí, mis ojos permanecían cerrados y no los quería abrir, sentía una brisa leve y escuchaba al mar como si estuviera a metros de mi, al abrir los ojos vi al muchacho frente a mí como si me esperara, tenía una sonrisa que hipnotizaba y le pregunte:
-¿Qué haces aquí?
-Te esperaba.
-¿Cómo supiste que vendría esta noche?
-Porque cuando uno esta enamorado presiente lo que la otra persona va hacer o lo que siente, cada paso que diste por la mansión yo estaba cuidándote.
-No me estas mintiendo ¿Cierto?
-nunca te mentiría mi amor.
Luego de esa noche no volví más a mi mundo, ahora me encuentro muy feliz con mi amado y espero que esta historia se la pueda contar a mis padres para que se queden tranquilos y no lloren más por mí. Ya que los amo y no los quiero sentir que están triste mientras que yo estoy más feliz que nunca.